Emplazamiento
Barcelona, Barcelonès, Barcelona
2018
Propuesta
AAUP arquitectes, Jordi Romero y Guillem Gascón
Promotor
BIMSA (Ajuntament de Barcelona)









Emplazamiento
Barcelona, Barcelonès, Barcelona
2018
Propuesta
AAUP arquitectes, Jordi Romero y Guillem Gascón
Promotor
BIMSA (Ajuntament de Barcelona)
El objeto del proyecto es la ordenación de la plaza a nivel de definición geométrica y funcional, para cambiar alguna de las dinámicas de la plaza y corregir sus deficiencias más graves. Se propone abarcar el máximo de los siguientes puntos: Crear una zona para perros (450 m2); ampliar los juegos infantiles en el rango de 6 a 12 años; mejora o sustitución de aparatos de gimnasia; mejora del arbolado (incrementar las zonas de sombra), inclusión de praderas y plantas aromáticas; espacio libre de juego: cestas de baloncesto/mesas con juegos; garantizar la accesibilidad desde la esquina calle Pardo/ Can Ros.
La extensión, el estiramiento del espacio libre disponible, incorporando de algún modo el espacio frontal del canódromo y también la calle de Can Ros, con acceso solo ocasional y limitado, es uno de los criterios para la definición de las dos opciones desarrolladas. Así como el uso del arbolado y la vegetación como matriz de colonización de un pattern definido por una red de caminos interiores con dos estructuras bien distintas: una de las cuales se basa en la creación de recorridos en estrella que relacionan y conectan los diversos usos de la plaza y otro que conserva la traza de la antigua pista del canódromo. Un modelo, en ambas variantes, basado esencialmente en la vegetación y el juego inclusivo.
Esta extensión plantea un modelo, a la opción en estrella, alejado de lo que se basa en la idealización de las trazas del antiguo canódromo, cuyo valor arquitectónico se concentra en el edificio de accesos y tribunas (espléndido legado de Antoni Bonet, bien rehabilitado y reutilizado), y menos a la matriz nulo topografía del parque. En cualquier caso, ambas alternativas dan respuesta al programa, definido a partir del Pliego.
El tratamiento de la Calle de Can Ros ha sido el de una plataforma única, incorporada en la plaza, pero respetando los posibles accesos a los edificios o al pabellón. En cualquier caso se integra siempre en la red de recorridos en ambas opciones. El verde o pavimento blando debe ser al menos el 50%, y debe integrarse con los juegos, con el espacio para perros, los recorridos… Exceptuando la calle de Can Ros y el espacio frente a las tribunas, los pavimentos deberían ser de sablón estabilizado (cuando tengan que permitir el paso de los vehículos de mantenimiento).
Una plaza como elemento situado en diálogo con el edificio del canódromo, apto para actuaciones, fiestas, y mientras tanto en espacio de juegos o estancia. Quizás con una pérgola para obtener un espacio permanente de sombra y con una gran tarima para estimular la acción ciudadana o el juego informal.
Todos los espacios rodeados de arbolado, o invadiéndolos, también en el jardín de los perros, los propios juegos. Juegos inclusivos. Espacios para ejercicios físicos de gente mayor, espacios de estancia y conversación… Una fuente con manantiales a ras de suelo, juegos de agua, y juegos en el suelo, quizás en medio de los ejes verdes incorporados en el parque.
Por último, no se propone una actuación delimitada por el espacio libre frente al edificio del canódromo sino una reurbanización que abarca e integra toda la manzana urbana. Esto no sólo incluye todo el perímetro del edificio del canódromo, también implica la transformación de la calle de Can Ros en un vial de prioridad invertida que incluya juegos pintados en el suelo y su desarrollo en plataforma única para relacionar mejor la plaza con el futuro Centro Deportivo Municipal Canòdrom, actualmente también en fase de estudios previos.
Con fecha 28/11/2018 tuvo lugar, en el Centro Cultural Can Clariana una sesión de explicación y debate en torno a las dos opciones mejor valoradas por las personas vecinas asistentes a la reunión previa realizada en la sede del Distrito el pasado 6 de septiembre. Los redactores hicimos una explicación de los aspectos comunes de ambas propuestas y también de los elementos diferenciadores.
El programa fue bien valorado por los asistentes, y el debate se centró en decidir por cuál de las dos opciones se decantaba la opinión de los asistentes. De forma mayoritaria se valoraba mejor la opción en estrella, por la forma en que resuelve el acceso desde la esquina Can Ros y Pardo, entre otros aspectos, pero también se creyó que la opción en anilla ofrecía mejores posibilidades para el ejercicio de correr, precisamente por la permanencia del circuito del Canòdrom.
Otras aportaciones del debate fueron la de incorporar una o dos mesas de ping pong en lugares donde no puedan crear molestias a los vecinos, juegos de mesa (ajedrez, parchís, etc), añadir paneles con fotos históricas del Canódromo o también prever elementos de apoyo que permitan, en momentos determinados, la instalación de exposición a toldos.
El debate se consideró muy positivo y permitirá la evolución de la propuesta a partir de las acotaciones y sugerencias de vecinos y vecinas.